"En los confines de un reino vasto y silencioso, donde las mesas de juego habían quedado cubiertas por el polvo del olvido, tres pequeños Meeples encendieron una llama que nadie esperaba. Nacidos de la madera más humilde pero templados por una pasión indomable, estos tres pioneros no buscaban conquistar territorios, sino conquistar el olvido.
Juntos, han jurado fundar La Tribu Meeple: una hermandad que viaja más allá de los mapas conocidos, llevando consigo el eco de los dados y el despliegue de los tableros a tierras donde la alegría del juego es un mito. Su misión es sagrada: construir una Tribu Sin Fronteras, un lugar seguro donde ningún Meeple sea juzgado por su color, su forma o su origen. En su tribu, la voz de cada pieza cuenta y el único requisito para entrar es el deseo de compartir. Bajo su estandarte, los olvidados se vuelven inolvidables, y el juego se convierte en el lenguaje universal de la paz."
Puede gastar una partícula de calma para bajar dos emociones a la vez. Pero si las dos están erradas llevaría doble castigo.